
La semana pasada, Acosta explicó vía telefónica desde Orlando que él debió presentarse las 5:30 pm y Tito Rojas a las 6:30 pm. Habían recibido un depósito, dijo, y el compromiso era que, antes de subir a la tarima, se completaría el pago a los músicos, pero no ocurrió así. Acosta dijo que a él lo iban a acompañar unos 12 músicos, y otra orquesta vino desde Orlando para acompañar a Rojas.
Según Acosta, el público se enojó. “Yo cogí el micrófono y les expliqué lo que estaba pasando”, dijo el músico puertorriqueño.
Acosta aseguró que tanto él como Rojas querían cantar, pero no pudieron hacerlo sin los músicos. “Queríamos darle la presentación a nuestro pueblo, pero por consecuencia de la irresponsabilidad del dinero, no se pudo”, dijo.
Según Acosta, la policía tuvo que dar protección a Bonilla, para que nadie le agrediera, debido al enojo de asistentes, músicos y trabajadores. Así terminó el espectáculo.
Desde entonces, empresas patrocinadoras del evento, y por lo menos una no relacionada con éste recibieron quejas del público.
Sandra Acevedo, presidenta de la Puerto Rican Cultural Parade of Tampa, aclaró en un correo electrónico el 13 de mayo pasado que su entidad no guarda relación alguna con Bonilla, promotor proveniente de California, ni con el Florida Boricua Fest.
Acevedo dijo la semana pasada vía telefónica que había recibido llamadas pidiéndole la devolución del dinero. Según ella, esto se debe a que el nombre es parecido al de un evento que su entidad organizó en Ybor City, Fiesta Boricua. “La gente se ha confundido y entonces nos ha estado acosan do”, dijo.
Acevedo afirmó que lo pensaría antes de volver usar el nombre Fiesta Boricua para un evento.
“Ese nombre lo voy a dejar ahí tranquilito”, afirmó.
“No sé si lo pongo a dormir para toda la vida”.
Dennis McDermott, director de servicios a eventos del Florida State Fairgrounds, confirmó vía telefónica que Bonilla había saldado su cuenta.
“El Florida State Fairgrounds está bien con Blas”, dijo McDermott.
“Pudo cumplir con sus obligaciones financieras con nosotros”.
Florida Boricua Fest tuvo como patrocinador principal a MetroPCS of Tampa. El logotipo de esa empresa figuraba ampliamente en los anuncios del evento, al igual que el de otros auspiciadores.
Jeff Harmeling, coordinador de mercadeo senior de MetroPCS, declinó comentar para este artículo.
El evento contó con el auspicio de un puñado de otras empresas, entre ellas Tampa General Hospital, Bright House, Bank of America y CENTRO Tampa.
La emisora 92.5 Máxima FM fue uno de ellos, y según Olga Rivera, coordinadora de promociones, la emisora ha recibido llamadas telefónicas y correos electrónicos de oyentes, pidiéndoles que les devolvieran el dinero de los boletos.
“Nosotros no vendimos los boletos, así es que desafortunadamente no podemos devolver nada”, dijo Rivera vía telefónica.
Agregó que la emisora no dio financiamiento a la actividad; sólo patrocinio. “Fue nuestro cliente; pagó por los anuncios y nos dio boletos para darlos en el aire”, dijo.
La filial local Telemundo, sin embargo, se abstuvo de patrocinar. Jayme Ribeiro-Neto, gerente general de ese canal de TV en Tampa, dijo que se consideró auspiciarlo en un principio, pero luego no se hizo, por problemas financieros con Bonilla.
“El auspicio nunca se dio”, dijo Ribeiro-Neto. “Nunca se concretó, aunque él utilizó nuestro logo”.
Blas Bonilla, de 42 años, tiene un historial de arrestos en la Florida, desde 1998 hasta el 2002, entre ellos por robo de auto, robo en menor cuantía, dar un nombre falso a un agente de la ley, y conducir con licencia cancelada, suspendida o revocada. En 1999, fue sentenciado a un año de probación, bajo cargos de agresión en violencia doméstica.
Bonilla dijo el viernes de la semana pasada que los arrestos eran “cosas del pasado”. “Yo tengo que pensar en mañana, en el futuro”, dijo vía telefónica. “Uno aprende, yo soy joven”.
Aseguró que no quiso faltarle el respeto a nadie.
“Sé en mi corazón que yo sudé la gota gorda. Y si la gente quiere juzgarme por lo que pasó... hicimos lo mejor que pudimos”.
Explicó que el día del evento se reunió con autoridades del Florida State Fairgrounds, y que a raíz de eso se decidió no continuar con el concierto . El dinero no alcanzaba para los artistas, porque había otros gastos que cubrir con el predio. Según Bonilla, el público no fue suficiente.
Bonilla aseguró que él es sólo promotor de la compañía Boricuafest, de la cual su hermana, Nanette Bonilla, es dueña. En archivos públicos aparecen ambos como directivos y con una dirección en Land O’Lakes.
Se buscó a ambos en ese domicilio, pero la actual residente dijo que ya no vivían allí.
El viernes pasado, Nanette Bonilla negó en entrevista telefónica sus vínculos con el espectáculo. “No tengo nada que ver con Boricua Fest”, dijo.
“Me fui antes que el evento terminara y no tengo nada que decir”.
Blas Bonilla afirmó que no se devolverá dinero en Tampa, porque en la publicidad se estipuló que no se haría. Un anuncio de página entera publicado por CENTRO Tampa no incluía esta salvedad.
Giovanni Gutiérrez, gerente de ventas y mercadeo de CENTRO Tampa, dijo que el semanario dio el auspicio a Boricua Fest, al contar éste con apoyo financiero de otras empresas. “Así como el público, nosotros también estamos decepcionados”, afirmó Gutiérrez. “Estamos apenados y esperanzados de que no vuelva a pasar”.
Entre tanto, Bonilla prometió organizar el mismo festival el año próximo. Aseguró que a quienes conserven su boleto de este año se les permitirá entrar gratis. “Voy a aceptarlo en Boricua Fest 2010”, dijo.
“Yo sigo adelante para el próximo año”.
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